Una nota de voz se convierte en un acta, una reunión en un registro de decisiones y un dictado en un correo listo para enviar.
No siempre tiene las manos libres, ni tiempo para sentarse ante un teclado. Entre dos citas, en una obra o en el coche parado, usted habla y Roona escribe. Transcribe su voz, entiende de qué se trata y da forma al resultado: un acta estructurada, un correo para enviar, una tarea que seguir, una ficha de cliente que completar. Una reunión grabada, de hasta dos horas, se convierte en un registro de decisiones con quién dijo qué y con lo que queda pendiente. Cada texto pasa a la memoria de su empresa, junto a sus contratos y sus presupuestos, y vuelve en las respuestas siguientes citando su fuente.
Pone a grabar al empezar la reunión con el cliente y se olvida de ello. Al terminar, Roona le entrega un acta legible: el contexto, las decisiones tomadas, los puntos que quedan abiertos y las acciones con el nombre de quien se encarga de cada una.
Sale de una visita y dicta treinta segundos. Roona redacta el informe de visita, lo archiva en la ficha del cliente y prepara el correo de seguimiento, que usted revisa y envía al final del día. Nada se pierde por el camino.
Describe en voz alta el presupuesto que necesita. Roona recupera sus tarifas y sus condiciones en la memoria de la empresa, redacta el documento en Word o Excel y se lo devuelve listo para revisar, sin partir de una página en blanco.
Roona escucha y escribe en los idiomas del sitio: español, francés, inglés, alemán, italiano, neerlandés y portugués. Puede dictar en un idioma y pedir el acta en otro, algo útil cuando la reunión se ha celebrado en inglés y el equipo la lee en español.
En una obra o en una cafetería concurrida la transcripción sigue siendo utilizable: Roona se apoya en el sentido de la frase para recuperar las palabras que ha oído a medias. Un micrófono de solapa, o simplemente acercar el teléfono, mejora bastante el resultado. Los pasajes dudosos se señalan para que los revise de un vistazo.
Están cifradas y alojadas en Europa. Nunca se usan para entrenar un modelo ni las escucha una persona. Usted decide: puede conservar el audio mientras comprueba la transcripción, borrarlo después y guardar solo el acta escrita en la memoria de su empresa.
Sí. El texto se edita línea a línea, y también puede pedir la corrección en voz alta o por escrito: cambiar el nombre de un participante, corregir el nombre de una empresa, ajustar un importe. Una vez corregida, la versión que entra en la memoria de la empresa es la suya, no la primera propuesta.