Roona está construida para producir, no solo para conversar. Aprende de sus documentos, escribe con el vocabulario de su profesión y le entrega archivos terminados, listos para enviar.
Elegir un pulpo para encarnar a Roona no es casualidad. Es la imagen perfecta de la inteligencia descentralizada y adaptable.
Cada tentáculo tiene autonomía propia sin dejar de estar coordinado con el cerebro central. Roona gestiona a la vez sus correos, documentos, agenda y contenidos visuales sin perder el hilo.
Como un pulpo capaz de colarse por cualquier sitio, Roona se adapta al ecosistema de su empresa para aportarle fluidez y estructura.
Roona nació de la colaboración entre dos expertos en eficiencia que se habían enfrentado a las mismas realidades sobre el terreno.
Antiguo director de operaciones, Théo ha dedicado su carrera a reorganizar empresas para hacerles ganar tiempo. Aporta a Roona la mirada de quien conoce los engranajes por dentro y vela por que cada funcionalidad responda a una necesidad real. Dirigía las operaciones de una de las sociedades de Clément antes de cofundar Roona.
Clément dirige un grupo de construcción de más de 220 colaboradores y 40 millones de euros de facturación. Conoce el día a día de una empresa que crece: muchos documentos y poco tiempo para releerlos. Es esa exigencia la que aporta a Roona.
RoonaWorks es un asistente editado por una empresa francesa, diseñado y desarrollado en Francia. Sus documentos se cifran y se almacenan en Europa, y su autoridad de control es la CNIL francesa.
Sus archivos se cifran en su navegador, antes de salir de su ordenador, y cada documento tiene su propia clave. Ninguna de sus informaciones se utiliza para entrenar un modelo.
Su información sigue siendo de su propiedad exclusiva y se almacena de forma estrictamente estanca.