El cliente firma sobre una promesa y unos tutores: enséñale el jardín de después sobre la foto de su propio terreno, con la casa y los lindes en su sitio. El resto del oficio es papel: Roona redacta la propuesta de proyecto en tu plantilla, marca las obras que se desvían y prepara el recordatorio de los diez días. Los precios, la viabilidad y el suelo siguen siendo cosa tuya.
Un jardín se paga meses antes de estar bonito: el cliente firma sobre una promesa y unos tutores. Enseñar el jardín de después sobre la foto real del terreno cambia la conversación, con la pérgola, los macizos y el estanque colocados a escala, y la casa y los lindes en su sitio. El resto del oficio es papel: la propuesta que hay que redactar, la planificación de la obra, el acta de visita dictada en la furgoneta, el recordatorio a quien no ha contestado. Roona se ocupa de esa parte en Word, Excel y Outlook, a partir de tus plantillas y de tu tarifario, y cita el documento del que sale cada dato. Roona no decide ni los precios ni la viabilidad: tu experiencia, el estudio del suelo y la normativa urbanística dimensionan la obra.
El jardín transformado sobre la foto del cliente, con la casa y los lindes en su sitio y la vegetación a su tamaño adulto. La viabilidad y el suelo siguen siendo cosa tuya.
El terreno, el planteamiento, los trabajos y el calendario, en tu plantilla. Las cantidades y los precios quedan por comprobar.
El recuerdo, la vista del jardín y una fecha de visita, en borrador. Nada sale sin ti.
Un asistente que convierte la foto real del terreno en jardín terminado, con la vegetación a su tamaño adulto, y coloca un estanque con las medidas que le indicas. La exportación sale en alta resolución, lista para la propuesta, el anuncio o la imprenta.
Sí: el resultado parte de la foto real, la casa, los lindes, los muros y los árboles existentes se quedan en su sitio, y solo aparece lo que has pedido. Es una herramienta de proyección: el estudio del suelo y la normativa urbanística dimensionan el proyecto.
Sí, si dejas tu tarifario y tus fichas de proveedor en la memoria: Roona retoma esos precios, partida por partida, y cita el documento del que sale cada importe. No se inventa nada, y tú lo relees antes de enviarlo.
Sí. En Excel, Roona escribe la planificación por lote con las fechas, las duraciones calculadas y el avance, con las fórmulas en español, dentro de tu hoja. Tú ajustas según el tiempo que haga y los equipos disponibles.
Sí. Dicta al salir de la obra, terreno en pendiente, muro que hay que rehacer, el cliente quiere planta de hoja perenne: el acta de visita sale estructurada en tu plantilla, lista para enviar esa misma tarde.
Roona prepara, tú envías. En Outlook, la propuesta enviada se localiza y el recordatorio se redacta en tu tono, con la vista del jardín adjunta y una fecha de visita propuesta. Ningún mensaje sale sin tu clic.
No. Lo describes en español y Roona lo hace. Cada resultado se ajusta con una frase, la pérgola más a la izquierda, menos gramíneas, sin empezar de cero.
No. Roona lee lo que depositas y devuelve archivos terminados: documento, hoja de cálculo, imagen, mensaje preparado. Tu programa de gestión sigue siendo tuyo, y Roona se limita a leer sus exportaciones.
Sí. Cifradas en tu navegador, alojadas en Europa, separadas por espacios y nunca usadas para entrenar un modelo. La cuenta se puede borrar, y se cumplen el RGPD y el reglamento europeo de IA.
Sí. La memoria se organiza en espacios, uno por obra si quieres, con permisos distintos. El plan Empresa, bajo petición y según el número de puestos, añade las cuentas, los créditos compartidos, los roles y un registro de auditoría.
20 € sin IVA al mes y por cuenta, sin compromiso: el asistente, la memoria de documentos, los generadores de archivos, los complementos de Office y el Studio, 100 créditos al mes. Prueba de 14 días sin tarjeta bancaria.