Calle de nado, vaso libre, terraza de madera o piedra, pool house: cada opción sobre la foto real del terreno, reflejos incluidos.
Una piscina es una compra emocional frenada por la abstracción: cuesta firmar por un agujero en el césped. El piscinero que muestra el vaso en el jardín real del cliente, con sus reflejos, vende el sueño, no la obra.
El presupuesto con la imagen que hace firmar.
Calle, laguna, mini vaso comparados in situ.
Terraza, coronación, vegetación a juego.
JPG, PNG y WebP. La exportación es en alta resolución, lista para el anuncio, el presupuesto o la impresión.
Usted indica las dimensiones de la piscina y Roona la sitúa a esa escala en la foto, con sus bordes y sus reflejos. Es una proyección comercial: la implantación definitiva depende del estudio del terreno y de las normas urbanísticas.