Cuarenta y dos retratos de equipo que igualar, una fiesta con poca luz, ojos cerrados en la foto de grupo: la posproducción se come el margen de la semana. El Studio trata la serie con la dirección que usted describe una sola vez, y Roona se ocupa del resto: el cronograma del gran día en Word, el seguimiento de las sesiones en Excel, la galería anunciada en borrador en Outlook. La selección, la mirada y las imágenes con firma siguen siendo suyas.
La posproducción se come el margen: la serie corporativa que igualar, la fiesta con poca luz, las miradas que recuperar en la foto de grupo. El Studio asume ese volumen, con la dirección que usted describe una sola vez, y cada imagen sigue siendo ajustable de una en una. Alrededor está el resto del oficio: la ficha de servicios que enviar, el cronograma del gran día que cerrar con los novios, la galería de entrega que anunciar, el seguimiento de las sesiones. Roona asume esa parte en Word, Excel y Outlook, a partir de sus plantillas y de sus condiciones guardadas. Un retoque se hace sobre la foto de una persona que ha dado su consentimiento, y el resultado sigue siendo una imagen retocada, nunca un resultado garantizado. La selección, la mirada y la entrega siguen siendo del fotógrafo.
La serie homogénea, con el grano de la piel y la identidad de cada persona preservados, con el consentimiento de las personas fotografiadas. Las tres imágenes con firma siguen siendo su mano.
Los preparativos, la ceremonia, los retratos, la fiesta, hora por hora. Los horarios quedan pendientes de confirmar con los novios.
El enlace, el plazo de disponibilidad y los derechos tomados de su contrato, en borrador. No sale nada sin usted.
Un asistente que asume el volumen repetitivo sin imponer un estilo: igualar una serie, poca luz, miradas, retratos. Usted describe su dirección una sola vez, Roona la aplica a toda la serie, y cada imagen sigue siendo ajustable, en alta resolución.
Sí. El grano de la piel y la identidad de la persona se conservan, y no se entrega nada sin su validación. Usted retoma a mano las imágenes que lo merecen, las que el cliente recordará.
No. Roona asume el volumen: la serie corporativa, la fiesta con poca luz, las verticales. El retoque fino y las imágenes con firma siguen siendo un trabajo humano, entregado antes porque el resto ya está hecho.
Con su consentimiento, sí, y conviene preverlo en el contrato de la sesión. El resultado sigue siendo una imagen retocada: no debe presentarse como una fotografía sin modificar cuando el contexto exige lealtad. Roona nunca se pronuncia sobre una persona.
No. La elección de las imágenes entregadas es su oficio y su firma. Roona trata lo que usted sube, en el orden que usted decide.
Sí. Suba sus tarifas, sus opciones y sus condiciones de aplazamiento: Roona redacta la ficha de servicios y el cronograma del gran día con su plantilla, citando el documento del que sale cada dato. Usted lo relee antes de enviarlo.
Roona prepara, usted envía. En Outlook, el mensaje mostrado se lee y la respuesta se redacta con el tono que usted elija: confirmación de una fecha, anuncio de una galería, recordatorio de los derechos de uso. Ningún mensaje sale sin su clic.
No. Usted sube las imágenes, Roona devuelve los archivos retocados en alta resolución y usted los reintegra en su flujo habitual. Su galería de entrega sigue siendo suya.
Seleccione el rango en Excel o suba sus extractos: Roona calcula las diferencias de un año a otro, resalta los tipos de sesión que han variado e inserta el gráfico. La decisión sigue siendo suya.
Sí. Cifradas en su navegador, alojadas en Europa, separadas por espacio, nunca usadas para entrenar un modelo. Cuenta borrable, RGPD y reglamento europeo de IA respetados.
20 € sin IVA al mes y por cuenta, sin permanencia: el asistente, la memoria de documentos, los generadores de archivos, los complementos de Office y el Studio, 100 créditos al mes. Prueba de 14 días sin tarjeta bancaria.