Un plano vacío dice metros cuadrados, un plano amueblado cuenta una vida: la cama frente a la ventana, el sofá ante el ventanal, la mesa para seis.
En la venta sobre plano, el comprador no visita nada: el plano es el producto. Amueblarlo a escala convierte un documento técnico en promesa de hogar, y eso es exactamente lo que hace firmar una reserva.
El folleto de la promoción, unidad por unidad.
El anuncio enriquecido con un plano que habla.
La variante de distribución mostrada al cliente.
JPG, PNG y WebP. La exportación es en alta resolución, lista para web e impresión.
Sí. Muros, tabiques, puertas y cotas del plano original no se mueven; la cama, el sofá y la mesa se colocan con las dimensiones reales que se encuentran en el comercio. Un plano amueblado sigue siendo una propuesta de distribución, y así conviene presentarlo.