Del balayage sutil al rosa decidido: cada tono aplicado a tu foto con los reflejos de tu pelo, no una capa plana.
Un color fallido se lleva semanas. El colorista que pasa cobrizo, caramelo y castaño frío sobre la foto de su clienta vende el servicio con confianza y evita la cita de rescate.
Tres tonos comparados, uno validado, cero arrepentimiento.
El paso al rubio o al rosa, visto antes.
La clienta elige en casa, el salón confirma.
JPG, PNG y WebP. La exportación es en alta resolución, lista para web e impresión.
Sí. La identidad se preserva: solo cambian los elementos pedidos. Ajustas el resultado precisando, sin empezar de cero.